La fusión

El horno de arco eléctrico se alimenta con la carga de dos cestas de chatarra, a partir de la cual el horno puede producir 120 Tms de acero líquido en cincuenta minutos. El horno funciona según el principio de horno de arco eléctrico de corriente contínua. Para ello se crea, entre un electrodo de grafito de 750 mm y el fondo del horno, que funciona como ánodo, un arco eléctrico cuya energía permite fundir la chatarra. Además, se utiliza la energía emitida por seis quemadores de gas natural y oxígeno. Los 120 MVA (mega voltios amperios) necesarios para el funcionamiento del horno eléctrico equivalen a la energía consumida por una ciudad de 120.000 habitantes.

Tras la fusión, el acero líquido se transfiere, a una temperatura de  1600°C, a la cuchara de colada situada debajo del horno. En esta cuchara comienza el procesamiento del acero. 


Horno eléctrico           Horno cuchara

La cuchara se coloca debajo del horno-cuchara: horno eléctrico de corriente alterna con una potencia de 18 MVA. La cuchara sirve de contenedor para la reacción. La finalidad del tratamiento consiste en obtener la composición deseada y la temperatura final necesaria para el acero. Para ello se inician los procesos metalúrgicos conforme a los resultados de análisis y mediciones realizadas, y se añaden las aleaciones necesarias. Tras unos 35 minutos, la cuchara se transporta hasta la colada mediante el carro transportador.

Todos los humos y el gas generados durante la fundición son depurados mediante una potente instalación de extracción. La ampliación de esta instalación en 2006 nos permite seguir cumpliendo con la reglamentación, obteniendo incluso resultados ampliamente inferiores a los requeridos legalmente.